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Emigración de las aulas Febrero 1, 2007

Archivado en: educación — verini @ 12:32 pm

Hoy en día, los profesores/as están dándose cuenta de que la gente cada vez acude con menos frecuencia a las clases, sobre todo en época de exámenes y demás. Realmente no nos estamos dando cuenta de que estamos pagando unos créditos que no aprovechamos. El Estado invierte dinero en cada uno de los alumnos y alumnas, tanto si va a clase como si no, y no acudiendo significa, en cierta medida “tirar dinero público”. Pero no hay que tomárselo a broma o dejarlo pasar, es un tema de vital relevancia: ¿por qué la gente no va a clase?

Lógicamente esta pregunta resulta un tanto sorprendente si va dirigida a aquellos alumnos/as que acuden diariamente a las clases (aunque no sean obligatorias), pero éstos quizá por estar un poco más relacionados con aquellos alumnos que faltan, podrían explicar cuál son las causas de este fenómeno de “emigración de las aulas”. Sí es obligatorio. Está en el Estatuto de la Universidad de León.

Los profesores/as todos los años intentan solventar este problema, y una de las soluciones que proponen es que la asistencia sea obligatoria. El Estatuto afirma que la obligación principal del estudiante consiste en cumplir el horario de actividades establecido por el centro, y según el Estatuto este horario comprendería de 9 de la mañana a 9 de la noche.

Voy a intentar dar respuestas coherentes a la pregunta que nos planteábamos al principio; ¿por qué los alumnos no acuden a clase? La mayoría de los estudiantes (y creo hablar por la mayoría) tendemos a pensar que el profesor/a no hace la clase lo suficientemente motivadora, divertida…y las clases resultan aburridas y monótonas, por lo tanto el interés por la asignatura va a disminuir a pasos agigantados.

Otras veces, y en relación también con la actitud del profesor, el temario no cambia de un año para otro, por lo tanto si la asistencia no es obligatoria y consigues los apuntes de años anteriores, puedes “ahorrarte” estar en clase cogiendo los apuntes que dicta el profesor/a (y muchas veces ni siquiera explica) en lugar de estar estudiando por tu cuenta esos apuntes teniendo la certeza de que haciéndolo de este modo será más productivo.  

No sólo puede ser cuestión del profesor, hay veces en que los alumnos por pasividad u otros motivos, como por ejemplo incompatibilidad de horarios (ya que te coinciden muchas asignaturas), dejan de acudir a las clases.  

Debido a este problema de la incompatibilidad de horarios, algunas personas en clase opinaban que ante esta posibilidad, fuera
la Universidad la que te impidiera matricularte de dos asignaturas en la que los horarios coinciden. Sin embargo algunas veces no podemos hablar con rigor de las cosas por que no conocemos la ley en la que se rigen. De todos modos, cada uno es libre de tener sus propias opiniones; al igual que “cada maestrillo tiene su librillo”, cada alumno es diferente.

Pero yo me pregunto: ¿por qué en la Educación Primaria y Secundaria al tener conciencia de que las clases eran obligatorias la gente acudía a ellas diariamente y en la Universidad, al no ser obligatorias (algunas de ellas), hay menos responsabilidad de acudir a ellas?

A los profesores de la Universidad les pagan por dar clase y respetar unos horarios de tutorías. Nosotros, los estudiantes de la Universidad, pagamos una matrícula que nos da derecho a asistir a las clases, las tutorías, que resuelvan nuestras dudas… si este derecho no lo queremos ejercer realmente sería perjudicial para nosotros/as, y esto es lo que debemos hacer ver a los estudiantes: ¿Por qué no se ejerce este derecho?

También hay que tener en cuenta que la actitud de algunos profesores/as no es la adecuada, a muchos profesores/as no les interesa siquiera nuestra opinión, simplemente llegan a clase, dan su lección magistral y ya está. También hay que decir que esta postura es un extremo, por otro lado, hay otros profesores/as que se preocupan por los alumnos/as, que buscan una comunicación con ellos, que la relación sea buena… y todo esto se consigue con una metodología que tenga como objetivo la comunicación profesor-alumno.

Actualmente no supone un problema conseguir los apuntes para aquellas personas que no acuden a clase. Ahora mediante otros sistemas como la fotocopiadora, Internet… estas personas no tendrán tantas dificultades.

En conclusión, las personas aprenden más, aprendemos más, viniendo a clase que no viniendo. Por otro lado, la presencia en clase no significa que un alumno trabaje, puede ir a clase y solamente calentar el asiento, puede no estar atendiendo. Además cuando los profesores/as llegan a clase y ven que de 50 alumnos solo acuden a clase 5…lo más normal es que piensen, y todos pensemos (también los alumnos) que el problema pueda ser también del profesor/a.

 

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